Mar, viento y aprendizaje: vivir en Dichato
En la Escuela Dichato, el entorno también educa. Nuestra comunidad crece en un lugar privilegiado, donde el mar, las colinas y la brisa marina no solo acompañan la vida cotidiana, sino que inspiran y enseñan.
Dichato no es solo un pueblo costero: es un escenario vivo que nos conecta con la naturaleza, con la historia local y con el espíritu de colaboración que nace de mirar juntos hacia el horizonte. Los niños y niñas que caminan a clases entre el canto de las gaviotas y el reflejo del sol sobre el agua aprenden más que contenidos: aprenden a observar, a respetar y a imaginar.
Las velas blancas que cruzan nuestra bahía estos días son parte de esa postal que nos recuerda por qué elegimos educar aquí. Porque en Dichato, el aprendizaje se ancla en lo profundo: en el territorio, en las emociones y en la comunidad.